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Viernes decisivo para el acuerdo Mercosur Unión Europea: Italia daría el sí
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  • Viernes decisivo para el acuerdo Mercosur Unión Europea: Italia daría el sí

  • Tras 25 años de negociaciones el final de la historia es inminente. Lo que está en juego para la ganadería del Mercosur son 99.000 toneladas por año peso carcasa, de carne de alto valor. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quiere viajar a Sudamérica la próxima...

    Tras 25 años de negociaciones el final de la historia es inminente. Lo que está en juego para la ganadería del Mercosur son 99.000 toneladas por año peso carcasa, de carne de alto valor. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quiere viajar a Sudamérica la próxima semana para firmar el postergado pacto comercial de la UE con el Mercosur y para ello hizo promesas de última hora a los agricultores europeos que buscan convencer a Italia, que se ha convertido en el fiel de la balanza. El tema se definirá en Europa este viernes. Aún no es seguro que von der Leyen pueda conseguir la mayoría que necesita el viernes; todo depende de si Italia, el principal votante clave, apoyará el acuerdo. Para asegurarse el respaldo de Roma, von der Leyen presentó el martes promesas presupuestarias adicionales para la financiación agrícola. El acuerdo del Mercosur es un impulso de los grandes fabricantes europeos para vender más automóviles, maquinaria y productos químicos en América Latina, mientras que las potencias agrícolas del hemisferio sur se asegurarán un mayor acceso para vender alimentos a Europa, una perspectiva que rechazan los agricultores de la UE. Alemania y España han liderado desde hace tiempo la iniciativa para un acuerdo, en tanto Francia y Polonia se oponen rotundamente. Esto deja a Italia como el país miembro clave, el que deberá emitir el voto decisivo. La carta de Von der Leyen del martes es el intento de desbloquear la situación.. En una carta dirigida a la presidencia del Consejo de la UE y a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ofreció un acceso anticipado a hasta 45.000 millones de euros en financiación agrícola en el marco del próximo presupuesto a largo plazo del bloque, al tiempo que reafirmó 293.700 millones de euros en gasto agrícola después de 2027. Insistió en que las medidas de su carta «ofrecerán a los agricultores y a las comunidades rurales un nivel de apoyo sin precedentes, en algunos aspectos incluso superior al del ciclo presupuestario actual». El dinero no es nuevo —se adelanta de un fondo existente en el próximo presupuesto a largo plazo de la UE—, pero los gobiernos ahora pueden reservarlo para los agricultores con antelación, antes de que se reasigne durante las negociaciones presupuestarias posteriores. Von der Leyen presentó la medida como una oportunidad para la estabilidad y la preparación ante las crisis, lo que le otorga a Meloni una victoria tangible que puede presumir ante su poderoso grupo de presión agrícola. A partir de eso cobra todavía más relevancia la pregunta: ¿Apoyará Meloni al Mercosur? La pregunta es si Italia considerará las promesas de von der Leyen lo suficientemente amplias antes de la crucial reunión del viernes. Los primeros indicios sugerían que Roma podría estar cediendo. Meloni emitió un comunicado afirmando que la promesa de financiación agrícola era «un paso adelante positivo y significativo en las negociaciones que conducen al nuevo presupuesto de la UE», pero evitó de forma llamativa establecer una relación directa con el Mercosur. (El presidente francés, Emmanuel Macron, también recibió con agrado la carta de von der Leyen, pero no hay perspectivas de que París respalde al Mercosur el viernes).   Nicola Procaccini, un estrecho aliado de Meloni en el Parlamento Europeo, declaró a la publicación europea POLITICO: «Vamos en la dirección correcta para que Italia pueda adherirse al Mercosur». ¿En la dirección correcta, pero aún no hemos llegado al destino? El gobierno de Roma no quiso comentar si estaba pronto para respaldar el acuerdo. Alemania, el principal actor industrial de la UE, está deseosa de lograr un acuerdo con el Mercosur para impulsar sus exportaciones, pero aún duda de si existe suficiente apoyo para concretarlo el viernes. Un funcionario alemán advirtió que aún estaba todo en juego. «Se está formando una mayoría cualificada, pero aún no es un acuerdo cerrado. Hasta que no tengamos el resultado, no hay razón para relajarse», afirmó. Sin embargo, crece el optimismo con respecto a que Roma se sume al bando pro-Mercosur. El pacto se considera ampliamente beneficioso no solo para las empresas de ingeniería italianas, sino también para sus productores de vino y alimentos de alta gama, importantes exportadores a Sudamérica. Pero aún con el apoyo romano, Rumanía y Chequia están en duda, según un diplomático de la UE, quien expresó su preocupación por la posibilidad de que se vuelvan en contra del acuerdo el viernes, reduciendo cualquier mayoría a márgenes muy estrechos. El diplomático afirmó, sin embargo, que creían que Italia respaldaría el acuerdo.   ¿Recta final? Las maniobras continuaban el miércoles, cuando los ministros de agricultura se reunieron en Bruselas para lo que la Comisión presenta como una «reunión política» tras las protestas agrícolas de diciembre. Oficialmente, el Mercosur no está en la agenda. Sin embargo, extraoficialmente, el tema es omnipresente: en los pasillos, en las reuniones paralelas y en otras negociaciones. Los ministros de agricultura no aprueban los acuerdos comerciales, pero la imagen que proyectan importa. Von der Leyen necesita respaldo antes de la votación del viernes. Francia, el país más hostil al acuerdo, se manifestará abiertamente. «Francia sigue insatisfecha con las propuestas de la Comisión», declaró un funcionario del Ministerio de Agricultura francés a la prensa el martes, aunque reconoció que ha habido algunas mejoras. «La estrategia de París para esta semana sigue siendo seguir buscando una minoría de bloqueo». «Italia tiene su propia estrategia, nosotros tenemos la nuestra», añadió el funcionario, quien solicitó el anonimato de acuerdo con las normas para las reuniones informativas del gobierno francés. Los aliados de Francia, en particular Polonia, son igualmente contundentes. El ministro de Agricultura, Stefan Krajewski, afirmó que la prioridad era simplemente «bloquear este acuerdo». Si eso fracasaba, Varsovia buscaría las máximas salvaguardias y una compensación. Eso significa que todo se decidirá el viernes. Un segundo fracaso en el envío de von der Leyen para finalizar el acuerdo sería profundamente vergonzoso y solo avivaría la ira de Berlín hacia otros países de la UE que lo frustran. Por ahora, aún no está claro si von der Leyen se subirá a ese avión. Nosotros creemos que sí lo hará.

  • 2026-01-07T18:32:02+00:00

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