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El 90% de los ovinos que pasan por el brete, no necesitan recibir una toma
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  • El 90% de los ovinos que pasan por el brete, no necesitan recibir una toma

  • En el ovino, el control de parásitos internos ha sido históricamente uno de los mayores desafíos, tanto por su impacto directo en la producción como por el uso intensivo de antiparasitarios. En ese escenario, el método Famacha se ha consolidado como una herramienta de manejo que permite un abordaje más preciso, eficiente y responsable.

    El ingeniero agrónomo Alberto Bozzo, productor ovejero salteño de cabaña Paso del Sauce, dijo que “hoy casi el 90% de los animales que pasa por el brete de la cabaña, lo hace sin recibir toma, gracias al método Famacha”.Dar tratamiento solo al animal que lo necesitaEl principio central del método Famacha es simple, “es un dar toma al animal que realmente necesita. Mirándole el ojo, si tiene anemia, ahí sí hay un problema y a ese animal hay que tratarlo”, explica Bozzo. La evaluación se realiza observando la coloración de la mucosa ocular, comparándola con una cartilla que clasifica el estado del animal en una escala del uno al cinco.Los animales con mucosas intensamente rojas no reciben tratamiento, mientras que aquellos con coloración más pálida sí son medicados. “Arrancamos hace años con un 20% de los animales que necesitaban toma todos los meses. Hoy estamos en el 12 o 13%. Para que se entienda bien, casi el 90% de los animales que pasan por el brete salen sin dar toma”, subrayó. Este enfoque no solo reduce costos, sino que disminuye drásticamente la presión de selección sobre los antiparasitarios.Menos resistencia, más eficienciaUno de los principales beneficios del método Famacha es su impacto directo sobre la resistencia a los antiparasitarios. “La tendencia mundial es tratar al que necesita y no al que no. Eso nos ha andado muy bien, porque espaciar las tomas reduce la resistencia de las lombrices a los principios activos”, señala Bozzo. El productor aclara que el sistema no implica descuidar la sanidad: si un animal presenta anemia severa, el tratamiento debe ser inmediato, ya que “ese animal no llega al mes siguiente, se muere antes”.El método también permite identificar distintos perfiles dentro de la majada. “Tenés un 20% de animales muy susceptibles, un 20% muy resistentes y el resto en la media”, describe. Esta información es clave para la toma de decisiones de selección y descarte, fortaleciendo genéticamente la majada en el mediano y largo plazo.Un sistema práctico y replicableContrario a la percepción de que se trata de una técnica compleja o demandante, Bozzo insiste en su practicidad. “Es muy rápido. Dos personas pueden manejar dos o tres mil ovejas en poco más de un día, una vez por mes”, afirmó. En Paso del Sauce, la tarea está completamente delegada en personal capacitado, sin necesidad de la presencia permanente del técnico. “Yo hace años que echo un ojo. Preparo al personal y ellos se encargan”.La frecuencia de control se ajusta según las condiciones climáticas. En períodos secos puede espaciarse, mientras que en otoños lluviosos, cuando la carga parasitaria aumenta, se acorta el intervalo. La flexibilidad del sistema es parte de su fortaleza y explica su adopción sostenida en distintos países y sistemas productivos.A pesar de los resultados, Bozzo reconoce que la adopción del método aún enfrenta resistencias. “Cuesta mucho. Se lo asocia con más trabajo, cuando en realidad es al revés. Una vez que le agarrás la mano, es rápido y los resultados son excepcionales”, sostuvo. Instituciones como INIA ya lo aplican de forma sistemática, pero su difusión entre productores avanza más lento de lo esperado.

  • 2026-01-08T07:00:00

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