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Encarnerada: “Es el momento de hacer las cosas muy bien” dijo la Dra. Sofía Salada
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  • Encarnerada: “Es el momento de hacer las cosas muy bien” dijo la Dra. Sofía Salada

  • La recomendación del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), para que la encarnerada se realice a partir del 1 de abril, es decir en el otoño, responde a un proceso que combina la fisiología ovina con las condiciones productivas del país. La doctora Sofía Salada, técnica de la institución, dijo que en el país, “se estudió durante mucho tiempo cuál era el mejor momento para que la oveja se preñara, pensando en que después tuviera buena calidad de comida y que el sistema productivo fuera eficiente”.

    La profesional veterinaria, explicó que “la oveja tiene esa ciclicidad en donde una vez su sistema interno entiende que a lo que los días se van acortando, se les despierta la parte reproductiva como diciendo ‘mirá que cuando los días se empiezan a acortar tu tenés que preñarte, porque si pasas todo el invierno preñada, cuando venga la primavera tú tienes comida’”.“Se entiende que la oveja tiene esa lógica interna y que además coincide con el momento en que el campo ofrece la mejor calidad nutricional para sostener ese proceso”, indicó la Dra. Salada, por lo que aprovechando esa sincronía entre el ciclo reproductivo de la oveja y la oferta forrajera a nivel de campo, la encarnerada durante el otoño maximiza la probabilidad de un mayor índice de preñez y posterior sobrevivencia de los corderos.No obstante, Salada aclaró que “hay gente que encarnera un poquito antes para evitar problemas como la bichera, pero también hay formas de manejar la majada para controlar esos riesgos sin modificar tanto el calendario”.Más allá de las razas que se utilizan en el país, la veterinaria puso el foco en el sistema productivo como eje de decisión. “No me gustaría dar una recomendación generalizada en cuanto a raza, sino más bien a sistemas que cada productor marque su objetivo, su expectativa de producción y a partir de eso establezca su fecha de encarnerada”, afirmó.En lugar de comenzar por la encarnerada, el productor debe proyectar el resultado final. “El productor tiene que definir primero qué producto quiere obtener, en qué momento del año y con qué características, y a partir de eso rebobinar para atrás y determinar cuándo encarnerar”, explicó. Este razonamiento permite ajustar el manejo a objetivos concretos, ya sea producción de carne, lana o ambos.“La oveja es muy noble, tiene una gran capacidad de adaptación y en términos generales todas las razas responden bien si el sistema está bien planteado”, señaló Salada, pero aclaró que esa plasticidad no elimina la necesidad de planificar el momento de la señalada, “no se trata solo de elegir una fecha, sino de pensar todo el sistema en función de ese momento: desde la alimentación hasta la sanidad, pasando por el manejo reproductivo”Uno de los aspectos determinantes en la encarnerada es el estado corporal de la majada. La doctora Salada enfatizó que el concepto clave “no es el peso en kilos en balanza, sino la capacidad de reserva que tiene ese animal, lo que realmente determina su desempeño reproductivo”. En este sentido, la veterinaria explicó que la oveja preñada, “a medida que crece el cordero, pierde capacidad de ingesta, por lo que lo poco que coma tiene que ser de alta calidad”, señaló la profesional.En este marco, el uso del flushing -una estrategia de sobrealimentación- puede mejorar la tasa ovulatoria y aumentar la proporción de mellizos. Sin embargo, su aplicación debe respetar ciertas condicionantes, porque “hay sistemas donde los mellizos se vuelven un problema, porque no hay capacidad de intervención o de manejo para sostenerlos”. Además, la veterinaria agregó que “si la oveja tiene menos de condición corporal tres, aunque le aplique flushing, no va a preñar mellizos porque no tiene lo básico”.La Dra. Sofía Salada recordó que se recomienda “hacer ecografía no es solo para detectar vacías, sino para identificar gestaciones múltiples y poder asignar mejor los recursos”, permitiendo optimizar la alimentación y el manejo según las necesidades de cada grupo.“El carnero tiene un rol protagónico en un período muy corto, si un carnero me funciona mal, tengo un impacto enorme porque afecta a muchas ovejas”, advirtió Salada. Por esta razón, la preparación debe comenzar “dos meses antes, ahi ya tendríamos que haber revisado los carneros para asegurarnos de que estén aptos para trabajar, porque es el tiempo que lleva la producción de espermatozoides y la recuperación del animal”.Los aspectos por evaluar son varios, pero los principales son el estado corporal, la sanidad, los aplomos y el aparato reproductor. El estado podal es un factor determinante, porque “si el animal está dolorido o tiene problemas en patas, directamente no monta y no cumple su función”, señaló. Además destacó que es necesario la realización de un control exhaustivo, realizado por un médico veterinario, previo a la encarnerada.La profesional remarcó que “el carnero es un deportista de 45 días y tiene que estar en condiciones óptimas para rendir”.Salada advirtió que las condiciones climáticas pueden favorecer “el riesgo de una parasitosis alta, que puede hacer que una oveja no ovule como debe o que el embrión no se implante correctamente”. La recomendación general es aplicar una dosificación estratégica antes de la encarnerada. “Una dosificación antihelmíntica con un principio activo que funcione en el establecimiento permite encarar el período con mayor tranquilidad”, sostuvo.Esta dosificación estratégica debe ser vista como una inversión, más que un gasto, porque “si la oveja está anémica por parásitos, su capacidad reproductiva se ve comprometida”, además, una vez desparasitadas, “si puedo largar la majada en un potrero limpio durante los 40 o 45 días de encarnerada, evito tener que moverla y reduzco riesgos”, señaló. “La lombriz del cuajo chupa sangre, y para una oveja que necesita preñarse, tener déficit de sangre es crítico”, indicó.“Tenemos una enorme cantidad de información y herramientas para hacer las cosas bien, y este es el momento de aplicarlas”, indicó Salada. Desde la nutrición hasta la sanidad, pasando por la selección de reproductores, cada aspecto incide en el resultado final.La encarnerada “es un momento donde se define el techo productivo del sistema, y por eso no se puede dejar nada librado al azar”, además, el ovino atraviesa un momento muy auspicioso tanto en términos de la lana como de la carne ovina. “Es el momento para hacer las cosas de la mejor manera, porque lo que hagamos ahora lo vamos a ver reflejado cuando embarquemos esos corderos”, advirtió.Además del inicio de la encarnerada el 1 de abril, el SUL recuerda que la duración del servicio en el promedio de los casos debería ser de cinco semanas con un 3% de los carneros revisados. Se recomienda también optimizar el manejo de pasturas favorecer la alimentación de borregas, ovejas en baja condición corporal y ovejas de último cordero.

  • 2026-03-22T07:00:00

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