Agro
Guayabo y Arazá están presentes en la oferta mayorista, informó el Observatorio Granjero.
Montevideo | | El informe del Observatorio Granjero sobre precios e ingresos a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) referido a la semana del 14 al 20 de marzo destacó la oferta de guayabo y arazá. Dentro de las frutas de otoño, continúa en aumento la oferta de , manteniéndose valores relativamente estables. En , se afianza el ingreso de partidas de reciente cosecha del grupo Red, lo que genera una leve presión a la baja en los precios. En contraste, el grupo Gala continúan perdiendo participación debido a problemas de sobremadurez y falta de color, con menor preferencia comercial. En , la oferta de William’s se mantiene estable, mientras que la incorporación de Abate Fetel amplía la diversidad varietal sin modificar sustancialmente los precios. En , se incrementa la proporción de partidas conservadas en frío con liberadores de metabisulfito, lo que permite sostener la oferta, pero genera mayor dispersión de precios según origen, estado de conservación y calidad del racimo. Este escenario introduce una diferenciación más marcada respecto a las partidas frescas de campo. A medida que avanza la transición hacia el otoño, se consolida un incremento en la oferta de , especialmente con mayor participación de partidas procedentes de la zona sur. En boniato tipo criollo, el aumento en la disponibilidad, junto con mejoras en el estado de madurez -mejor “sazonado”-, determina una presión a la baja en los precios. En el tipo zanahoria, si bien la oferta también se incrementa con partidas del sur, el comportamiento es más estable en términos de valores de comercialización. En , particularmente en calabacín, se observa una mayor oferta con mejoras en calidad e índices de madurez, lo que también genera ajustes a la baja en las cotizaciones. Para Kabutiá, la situación es más estable, aunque persisten diferencias según el grado de madurez de las partidas. Para las , la oferta continúa siendo abundante, con predominio de partidas de buena calidad comercial y aptitud para conservación, lo que mantiene precios relativamente estables. Las se mantienen con una oferta acotada en el tipo blanca, con problemas de calidad asociados al déficit hídrico, como lenticelas marcadas y defectos fisiológicos. En , se observa un cambio relevante: si bien la oferta general se mantiene, comienzan a aparecer partidas conservadas en suelo (o “en tierra”) con problemas de calidad, lo que genera una marcada dispersión de precios. Las partidas de mejor calidad y calibre continúan posicionándose en valores superiores dentro de la plaza. En , se mantiene el ingreso de partidas del litoral norte con mejores atributos de calidad, lo que sostiene un descenso de sus precios especialmente en partidas importadas, asociado a problemas de calidad que empiezan a notarse de forma más frecuente en estos últimos. En , continúa aumentando la oferta de Satsuma, con mejoras en la calidad organoléptica, favoreciendo su colocación. En , si bien predomina el tipo Valencia, se incrementa la presencia de naranjas tipo Navel en plaza. Estas primeras partidas presentan signos de inmadurez, lo que limita su aceptación comercial y genera diferencias en los precios según calidad ofertada. También es frecuente de ver partidas importadas, lo que mantiene sus precios máximos de comercialización, pero a medida que avance el otoño esta situación pude verse modificada por el incremento en la oferta. La oferta efectiva del grupo se ve condicionada principalmente por reducciones en los calibres, más que por volumen total. A los efectos del déficit hídrico se suma en esta semana el impacto del descenso de temperaturas nocturnas, que genera rocíos y ambientes húmedos, favoreciendo la aparición de manchas foliares y defectos de calidad. En productos como , se observan estos problemas junto con calibres más pequeños, lo que deriva en dispersión de precios según calidad. En p , continúan los problemas sanitarios asociados a insectos, mientras que en la oferta sigue siendo muy reducida, con predominio de calibres chicos. En , la menor oferta y los calibres reducidos sostienen precios firmes. En , el aumento de la demanda asociado a temperaturas más frescas genera subas de precios, especialmente en calibres grandes. En , la oferta se mantiene estable, aunque con perspectivas de ajuste a medida que avance el otoño y continue el descenso esperado de las temperaturas. En , la oferta continúa reduciéndose debido al descenso de temperaturas, lo que limita la producción y sostiene una leve firmeza en sus precios. En , se observa un cambio relevante en la dinámica de mercado: el descenso de temperaturas reduce el consumo, lo que genera dificultades en la colocación y presiones a la baja en los precios, a pesar de reducirse la oferta – principalmente en sandia, más que en melón-, al terminar su zafra la mayoría de los productores de Rivera. Se consolida una reducción en la oferta de , principalmente por problemas de calidad y menor ritmo de cosecha en cultivos del sur, que se encuentran en etapas avanzadas del ciclo. Simultáneamente, comienzan a ingresar las primeras partidas del litoral norte, especialmente en , así como en en menor medida. Estas partidas iniciales presentan mejores atributos de calidad, generando dispersión de precios dentro del mercado. En tomate y morrón, la menor oferta total genera cierta firmeza en los valores, aunque condicionada por la calidad heterogénea. En , el ingreso procedente del litoral norte mejora la calidad promedio, aunque se mantiene la diferenciación con partidas del sur que presentan problemas de coloración y envejecimiento.
Mar 23, 2026