Aumentar la producción, seguir vacunando contra la aftosa y atacar garrapata: conclusiones de La Industria Responde 7
La Industria Responde 7Alejandro Pachón.
El sector cárnico atraviesa un excelente momento en materia de precios a nivel internacional. Esto se ha traducido en los últimos meses en valores muy buenos por el ganado en el país, no solamente en el gordo, sino generando un derrame en toda la cadena.De todos modos, hay desafíos importantes a los que hay que hacer frente y hay nuevas amenazas en el mundo a las que hay que prestar atención. Uruguay atraviesa un problema desde hace años vinculado a su crecimiento, y no solamente de la ganadería, sino de la economía nacional. El sector ganadero, por su importancia en las exportaciones y el contexto que hoy presenta el mundo, tiene una oportunidad inmejorable de apretar el acelerador. Producir más, tener más terneros y poder procesar más materia prima apareció como uno de los principales reclamos de Marcelo Secco, principal de MBRF en Uruguay; Eduardo Urgal, director de frigorífico San Jacinto y Alberto González, director de frigorífico Las Piedras, quienes fueron los 3 expositores en la edición número 7 de La Industria Responde, organizada por Rurales El País y Oriental Agropecuaria desde la Rural del Prado, con apoyo de ARU.Continuar vacunando contra la aftosa, atacar desde la raíz el problema de la garrapata y analizar los mercados de a uno con una estrategia del país diseñada a medida, fueron otros de los puntos donde hubo coincidencias en los oradores.El 2026 viene registrando un porcentaje de actividad menor al de 2025, por lo que allí aparece un gran desafío hacia los próximos meses: poder incrementar la producción y así capturar los excelentes precios que brinda el mercado mundial.
Marcelo Secco.
Marcelo Secco: "Tenemos una lindísima oportunidad de crecimiento"
Marcelo Secco, principal de MBRF en Uruguay, aportó la mirada más orientada a la articulación y la agenda estratégica, evaluando las oportunidades a futuro desglosadas por cada mercado. Arrancó respondiendo por uno de los eslabones más débiles de la cadena: el pequeño productor y la necesidad de producir más. Destacó el programa Procría como “un plan piloto interesante”, pero comentó que es como repasar la tabla del 2, por lo que marcó que el desafío mayor no es técnico sino de gestión: “Precisamos un buen administrador que pueda generar los ajustes que permitan a Uruguay dar ese crecimiento.”Sobre el acuerdo UE-Mercosur y sus posibles implicancias, identificó dos beneficios concretos: la captura comercial inmediata vía cuota Hilton y una oportunidad de largo plazo en un mercado europeo que enfrenta sus propios desafíos económicos. Pero donde Secco se diferenció fue en la apertura de otros mercados y en el desafío de “leerlos bien”. Puso a Japón como caso paradigmático: un destino con antecedentes, con demanda real y que, según él, “calza por todos lados.” Su diagnóstico sobre por qué no se avanza fue directo: no falta capacidad, falta agilidad. “No nos podemos dar el lujo de estar todos los años con autoridades sanitarias de los destinos. Hay que construir agenda.”El principal de MBRF también habló de la garrapata, reconociendo la complejidad caso a caso, pero reclamó una revisión del sistema desde el inicio. Valoró la incorporación de nuevas herramientas de testeo y pidió que el país dé el apoyo necesario a quienes tienen la capacidad de definir el marco de acción. “No podemos empezar por atrás”, resumió.Acerca de la aftosa, Secco fue contundente y no se mostró afín a dejar de vacunar.Para el precio del ganado, dijo que espera que arbitre con el precio de la carne. “Que podamos trabajar todos, que haya un crecimiento ordenado y equilibrado.MBRF acaba de inaugurar la ampliación de su planta en Tacuarembó y uno de los lemas que apareció con mayor fuerza es la necesidad de producir más. Por eso, Secco cerró con tono propositivo. Leyó el contexto internacional con precios altos en China y dinámica cambiante en los mercados de destino como una señal que hay que leer con atención, no dar por sentada. Ante la escalada de precios, Secco recomendó analizar de a uno los mercados y ver hasta dónde pueden resistir. Y sintetizó el estado del sector con una frase que funcionó casi como consigna: las condiciones están “híper dadas.” .“Tenemos que jugar con la estrategia Uruguay. Es una lindísima oportunidad de crecimiento”, sentenció Marcelo Secco.
Eduardo Urgal.
Eduardo Urgal: "La industria responde y es identidad nacional"
Eduardo Urgal, director de frigorífico San Jacinto, aprovechó su turno para plantear una serie de interrogantes que, según él, el sector aún evita hacerse. En primer lugar, acerca del menor porcentaje de actividad en la faena que se registra en lo que va de 2026 frente a 2025, dijo que es una lástima que haya algo que tenga tan buen valor como la carne y no tenerlo para disfrutarlo. “Todavía sufrimos consecuencias de la generación de la sequía y los actores no pudimos visualizar lo que se venía y prepararnos para disfrutarlo, siempre digo que es márgen por rotación y si no tenés rotación no hay volumen ni resultado”, comentó.Urgal se refirió a la exportación en pie: la reconoció como válvula de escape válida y la defendió, pero rechazó convertirla en política estructural. “Busquemos herramientas en Uruguay para competir”, dijo, y señaló una paradoja que incomoda: mientras Uruguay produce los terneros, otros países generaron políticas activas para industrializarlos. “Alguien se ocupó de generar una política para disfrutar eso, y no somos nosotros.” En este sentido, comentó que a veces se pone demasiado énfasis en defender el libre mercado, pero no tanto en proteger la industria nacional.Sobre el acuerdo UE-Mercosur fue cauteloso pero exigente. Valoró la desestacionalización que habilita el acuerdo más que el volumen en sí, y lanzó una pregunta que dejó en el aire a la hora de pelear por los cupos: “¿No será que nos estamos conformando con poco?” Pidió pensar el acuerdo como multirrubro y no agotar el debate en la carne, sino utilizar como arma de negociación aquellos productos donde Uruguay no tiene incidencia.Uno de los temas que más carga emocional concentró fue el de la garrapata y los residuos de fluazuron, especialmente por haberlo sufrido en el último suceso. Urgal lo equiparó en gravedad a la aftosa y fue categórico: “Estamos ante un problema que puede ser tan nefasto como la aftosa, pero nadie lo ve así.” Reclamó que la irresponsabilidad individual (la que atribuyó a desconocimiento antes que a mala fe) tenga consecuencias claras, porque sus efectos comprometen al país entero.En el tema ovinos, dijo que los precios en las últimas semanas crecieron pero el volumen cae. “Esa miopía de ver solo precios es peligrosa”, comentó.Cerró con una reflexión de contexto: hay tres conflictos bélicos sin horizonte de resolución y un Uruguay con un “problema crónico de crecimiento” que debería dominar la agenda. “La industria frigorífica responde”, comentó, y dijo esperar que el sistema político haga lo propio con un sector y un complejo industrial que, además, es identidad nacional.
Alberto González.
Alberto González: "La mesa está servida, pero no hay comida"
Alberto González, director de Frigorífico Las Piedras, abrió su intervención actualizando su icónica frase de todos los años. “La mesa está servida pero no hay comida”, aseveró, haciendo alusión a que hay escasez de ganado, que los márgenes donde se tiene que mover la industria y el sector, si no tienen una masa crítica, no le va a permitir al país salir beneficiado en un mercado bien aspectado”.Además, largó con una pregunta incómoda sobre la exportación en pie. Según González, llevamos cuatro años consecutivos de salida vigorosa de ganado (2023, 2024, 2025 y lo que va de 2026), pero no alcanzaron para mover el indicador que más le preocupa: el porcentaje de destete. “Siempre estamos buscando el ternero. No salimos del 60%, 65%”, señaló, y aclaró que lo que aumentó fue la cantidad de vacas entoradas, no la eficiencia reproductiva. En ese escenario, describió con precisión quirúrgica el rol que le toca a la industria: “Aprender a vivir de ese poquito que nos queda. Un margen ínfimo en un volumen inmenso.”Sobre el acuerdo UE-Mercosur fue realista: lo ve como un buen instrumento, pero a cinco o seis años. Su preocupación central no es el acuerdo en sí sino cómo se negocia internamente en el bloque. “No tienen lo mismo para ganar o perder los integrantes”, advirtió, y dejó claro que Uruguay, como el más chico, corre riesgo de quedar relegado si la distribución de beneficios se resuelve por orden de llegada.En materia sanitaria coincidió con la postura de no abandonar la vacunación contra la aftosa, y lo dijo con el peso de quien vivió el tema de cerca: “Bajo ningún concepto Uruguay tiene que dejar de vacunar, salvo que exista el 100% de garantías de que en el continente no hay posibilidades de tener la enfermedad.” Sobre la garrapata y los residuos fue claro: la industria recibe “una herencia maldita”, y reclamó que las autoridades aporten soluciones a un problema que viene de hace años.Acerca del ovino, comentó que ocupa campos que no serían aprovechables en otro contexto pero reclamó un contexto que permita cierta estabilidad.Cerró con optimismo acotado. Ve el segundo semestre razonablemente estable, pero advirtió que seguir subiendo peldaños es cada vez más difícil. Su reclamo final fue de estabilidad: “Nadie de la cadena puede mantener oscilaciones de más o de menos un 10% en un negocio con márgenes acotados.” Más allá de lo que suceda con el precio, González sintetizó en dos palabras la salida estructural que propone para toda la cadena y el futuro del país, algo en lo que coincidieron los tres protagonistas: producir más.
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